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Se trata de reflexionar sobre los distintos puntos de vista que cada uno tiene frente a las distintas situaciones ya sea conflictivas o no. De aceptar estas distintas miradas sobre las cosas a través de un ejercicio visual con los niños. Este consiste en observar imágenes de distinto tipos las cuales según cómo las miramos podemos ver una cosa u otra; según la distancia con que lo hagamos o el movimiento realizado podemos ver o "percibir" algún movimiento en ellas. Los chicos van experimentando la posibilidad de tener varias miradas sobre las cosas además de la propia. Este permite abordar los ejemplos concretos de convivencia con más apertura para comprender la variedad de opiniones. Las imágenes son muy atractivas y resultan asombrosas.
